Leyendo en GreenSouth me ha venido a la memoria una conversación que tenía con Rubén hace poco. Argumentábamos que la situación laboral en España era bastante decepcionante, por no usar otros calificativos o, directamente, palabros que se se van acumulando en la garganta hasta que revienta la misma. De hecho, yo hablaba y él escuchaba pacientemente. Es un santo el chaval.
Los jefes. Esos individuos que, por azares de la vida, están en un escalafón superior esperando a caerse de bruces cuando a alguno de los de "abajo" se le agote la paciencia y tire de esa toga arrogante que se han colocado ellos mismos. ¿Quién entiende a los jefes? Nadie. Ni ellos mismos, ni sus mujeres, maridos, parejas o hijos. Aunque mientan piadosamente unos para no crear una crisis familiar. El caso es que me he planteado muchas veces porqué los jefes suelen ser tan estúpidos. Especialmente en el caso femenino. ¿Se creen las muchachas que si son más agresivas serán mejores jefas? Una cosa es que te dejes tomar el pelo y otra muy distinta que seas un tirano. Con lo fácil que sería que ellas fuesen simplemente firmes y consecuentes. Ciertamente, también he de decir que las mujeres son capaces de pensar en los demás como personas humanas y no como ganado. Al menos, es un punto al favor de la balanza entre jefas y "jefos". Porque esos jefes del género masculino sí que pueden llegar a ser organismos pluricelulares faltos de toda conciencia.
Por otro lado, los trabajadores. Especialmente aquellos recién salidos de la carrera y que se mienten a sí mismos diciendo que "al principio hay que tragar". ¿Estás seguro de lo que dices pequeño saltamontes? Entonces, ¿cuando tienes una hipoteca y tres hijos, si es que puedes planteártelo, es el momento de luchar por una calidad de trabajo mínima? No sé si es que a los chavales les atontan en la universidad, pero eso de "tragar" no me lo planteo. Para eso existen las ambiciosas becarias estadounidenses.
Supongo que seré yo, que no me gusta tener un zapato en mi cuello. ¡Idealista!¡Roja!¡Revolución! ¡Ah, no! Que estoy hablando de mí misma xD. La verdadera razón es que las rodilleras no me conjuntan con lo que me pongo por las mañanas... Es todo por estar mona. Sólo por eso.
Últimamente mi lengua es algo más mordaz que de costumbre. ¿Será la escuela cordobesa? Quizás simplemente sea hastío general a cerca del necio conformismo...
A mi tampoco "me ponen las rodilleras", debe ser por eso que no me volvieron a llamar para currar donde lo hice nueve años seguidos... Por cierto, hoy va de curros de mierda la cosa, si no echa un ojo al que acabo de meter yo... Qué triste. Por cierto, el tema de los jefes: están ahí porque en algún sitio hay que ponerlos. Pena que además den órdenes :-(
Casi que sí porque trabajar unas 14 horas diarias por los 630 euros de turno, siete días a la semana, da un poco de asco... Y de pedir paga por las horas extra ni hablamos que para eso te daban donde quedarte en el hotel en una litera dentro de un cubículo que ni en celdas de castigo...
Pienso como tu. Aguantar pensando que las cosas mejoraran, o que al principio tenemos que aguantar todo lo que nos hagan, no es mas que mentirnos a nosotros mismos!
Saludos!