Todos tenemos alguna manía. Unas normales como mordernos las uñas, atusarnos el pelo o la barba, la necesidad de comer pipas mientras se ve un partido de fútbol, mascar chicle o fumar cuando se está nervioso, mover la pierna incansablemente en un temblequeo desquiciante, etc.
Y otras no tan comunes, como esta: quemar completamente las cerillas. ¿Extraño? Más extraño aún es hacerlo de manera que no pueda estar quemándose si no está sostenida por uno mismo.
Pasos a seguir:
Al encender la vela, hacedlo con cerillas – no es el mismo efecto cuando lo haces con mechero -.
Aguantar el máximo tiempo posible y quemar la mayor superficie que se pueda.
Esperar que se enfríe la parte quemada.
Prender el otro extremo con la vela encendida con anterioridad.
Esperar que la cerilla esté completamente calcinada.
Apagarla suavemente con un suspiro y ver cómo humea – si es que te gusta ese olor xD -.
Admirar tu obra como si nadie más pudiese conseguirlo.