Mucha gente dice que lo importante es terminar lo que se empieza. Esto te hace progresar como persona, ser responsable y ver las consecuencias de tus disposiciones. Si aceptas tu decisión hasta sus últimas consecuencias significa que has conseguido dar un paso hacia delante.
Sin embargo, me gusta la filosofía de viene marrón, se va marrón. Esta teoría, fraguada en el calor de una fiesta navideña donde las palabras vuelan pero el sentido se lo da cada uno, proviene de mi familia. Se trata de una especie de híbrido entre las doctrinas sectarias de mi tío -el padrino- y las formas de evasión, o escaqueo, de mi prima.
Siempre se está a tiempo de arrepentirse o cambiar de opinión. Lo importante es darse cuenta de ello a tiempo. Puede que en un principio ese "marrón" viniese en un color blanco pálido pero que, a medida que pasa el tiempo, se tiñe simulando un tenue ocre que finalmente se desenmascara marrón. Más grandes o más pequeños, una vez en tus manos, van destiñendo hasta mostrar su verdadero tono. Es en este preciso momento cuando es necesario deshacerse de él o, en el peor de los casos, enviárselo a otro.
No se trata de una actitud cobarde, sino más bien inteligente o, al menos, justa. Si se aceptan unas responsabilidades, cuando dejan de ser las que aceptaste para convertirse en otras, ¿se está cumpliendo el "contrato"? No me parece bien que por la buena voluntad de algunas personas, otras se aprovechen. La vida está para disfrutarla, no para que nos estrangule con sus diferentes caminos.
Se dice que "cada personas es un mundo", es cierto. Este es el mío y yo lo fabrico.
Incluso llega a haber gente que disfruta acaparando marrones. Sólo consiguen ser infelices cuando se les acabaron los problemas y no tienen nada de lo que autocompadecerse.
Absolutamente de acuerdo con vosotros. Hay gente que acapara más y más responsabilidades porque le hace sentir mejor y que la gente confía más en esa persona. Si nos paramos a pensar, ¿confían o se aprovechan?
¡Me ha gustado mucho hoy tu comentario! La verdad es que tienes razón, porque ni todo es blanco ni todo es negro; es decir, que muchas veces creemos que las cosas son de una manera y luego cambian. A veces es necesario dar pasos en falso para retomar algún camino que dejaste atrás, lo importante es hacer el menor daño posible a la gente que te rodea.
Si crees realmente en lo que empiezas, acábalo; pero a veces rectificar es de sabios. Un besote.